{"id":93538,"date":"2022-09-08T13:11:22","date_gmt":"2022-09-08T16:11:22","guid":{"rendered":"https:\/\/argentinaxp.com\/?post_type=blog&#038;p=93538"},"modified":"2022-09-08T13:11:22","modified_gmt":"2022-09-08T16:11:22","slug":"a-los-pies","status":"publish","type":"blog","link":"https:\/\/blog.argxp.com\/es_es\/blog\/a-los-pies\/","title":{"rendered":"A  LOS PIES DE  SOF\u00cdA"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siempre me pasa lo mismo, apenas llega el calor. Empiezo a caminar con los ojos apuntando al suelo m\u00e1s que de costumbre: voy mirando los pies de las mujeres, que empiezan a descubrirse despu\u00e9s del encierro invernal. Observando las extremidades inferiores femeninas, y sin darme cuenta, pienso como ser\u00e1 esa mujer \u00edntimamente. Es como si la desvistiera de abajo hacia arriba, para luego sacar algunas conclusiones que ni a mi me quedan claras. Nunca tengo la impresi\u00f3n de conocer con cierta profundidad a una dama si no he podido <a href=\"https:\/\/argentinaxp.com\/blog\/fetiche-de-pies-por-que-nos-encantan-los-pies-de-las-escorts\/\">estudiar disimuladamente sus pies. <\/a><br \/>Y eso era lo que me perturbaba de Sof\u00eda, la nueva compa\u00f1era de trabajo que lleg\u00f3 una tarde primaveral a nuestra empresa. Era encantadora, rubia y due\u00f1a de una mirada inocente. No tardamos en congeniar, y al cabo de una semana de conocernos era raro que no fu\u00e9ramos juntos a tomar caf\u00e9 o a comer despu\u00e9s de cada d\u00eda laborable.<br \/>Fue una fascinaci\u00f3n mutua. Pas\u00e1bamos horas hablando, y en menos de una quincena me hab\u00eda contado toda su joven vida. Por cierto, yo hab\u00eda sido igualmente confidente, abriendo mi coraz\u00f3n como nunca. Todo parec\u00eda perfecto, y se estaba encaminando a un feliz romance o a una de esas amistades que muy de vez en cuando se observan entre hombres y mujeres. Sin embargo, hab\u00eda algo que me inquietaba profundamente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-revelacion\">Revelaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tard\u00e9 alg\u00fan tiempo en comprender de qu\u00e9 se trataba, hasta que un caluroso d\u00eda de noviembre lo supe: desde que la conoc\u00ed, nunca hab\u00eda visto sus pies. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya para ese momento me resultaba habitual regodearme, como todos los a\u00f1os, en la inconsciente observaci\u00f3n de las extremidades inferiores de cuanta mujer hubiera. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no era el caso con Sof\u00eda. Nunca la hab\u00eda visto sin unas cerradas botitas, o unos finos zapatos oscuros, o bien con sofisticadas zapatillas. Pero nunca con los pies al descubierto. Al principio, le rest\u00e9 importancia a ese asunto. Igualmente, los imaginaba acordes a su espigado cuerpo. Tendr\u00edan deditos m\u00e1s bien finos, con cuidadas u\u00f1as y talones como de terciopelo. Pero el tema irresuelto segu\u00eda en mi cabeza. \u00bfQu\u00e9 hacer? Nuestra relaci\u00f3n maduraba, y en sus ojos color miel me parec\u00eda advertir que esperaba de m\u00ed algo m\u00e1s que charla de caf\u00e9 y agradable compa\u00f1\u00eda. Pero me resultaba casi imposible pensar en hacerla mi pareja si antes no develaba ese \u00faltimo misterio: sus pies.<br \/>Todo se precipit\u00f3 a principios de diciembre, cuando luego del cafecito a la salida de la oficina, caminamos un rato por el parque. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La conversaci\u00f3n transcurr\u00eda sin sobresaltos, aunque ella se mostraba tensa, como si no se animara a decirme algo. Finalmente, se las ingeni\u00f3 para llegar al punto: me dijo que estaba enamorada de m\u00ed. <\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-un-final-en-los-pies\">Un final en los pies<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer impulso que sent\u00ed fue el de besarla apasionadamente. Pero algo me deten\u00eda. Yo sab\u00eda qu\u00e9 era, pero me negaba a aceptarlo. Finalmente, no pude contenerme: con la vista nublada, me agach\u00e9 y, ante su estupor, pr\u00e1cticamente le arranqu\u00e9 los zapatos. Qued\u00f3 descalza y azorada, mir\u00e1ndome sin comprender y exhibiendo involuntariamente sus delicadas extremidades, que eran tal como yo las hab\u00eda imaginado. Qued\u00e9 arrodillado, contemplando sus extremidades inferiores, con los ojos desorbitados y la mente bloqueada. Al cabo de algunos segundos eternos, ella tom\u00f3 su calzado y se ech\u00f3 a correr. No volv\u00ed a verla.<br \/>Al d\u00eda siguiente, un fr\u00edo telegrama nos inform\u00f3 que no trabajar\u00eda m\u00e1s con nosotros. Y supe que en una llamada telef\u00f3nica le dijo a nuestro jefe que no quer\u00eda tener compa\u00f1eros trastornados.<br \/>Tal vez he perdido a la mujer de mi vida; no lo s\u00e9. Ahora hago terapia, y mi analista cree que lo m\u00edo no es grave. Pero supongo que \u00e9l no entiende; Sof\u00eda tampoco. Yo sigo mirando pies femeninos como si nada.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":93554,"template":"","blog-categoria":[44],"class_list":["post-93538","blog","type-blog","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","blog-categoria-relatos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>A los pies<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Caer a los pies de Sof\u00eda no fue una elecci\u00f3n, fue inevitable. Muchas veces, los deseos m\u00e1s profundos se pelean con la felicidad.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"noindex, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"A los pies\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Caer a los pies de Sof\u00eda no fue una elecci\u00f3n, fue inevitable. Muchas veces, los deseos m\u00e1s profundos se pelean con la felicidad.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/blog.argxp.com\/es_es\/blog\/a-los-pies\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Blog\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"3 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/blog.argxp.com\\\/it\\\/blog\\\/a-los-pies\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/blog.argxp.com\\\/it\\\/blog\\\/a-los-pies\\\/\",\"name\":\"A los pies\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/blog.argxp.com\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/blog.argxp.com\\\/it\\\/blog\\\/a-los-pies\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/blog.argxp.com\\\/it\\\/blog\\\/a-los-pies\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2022-09-08T16:11:22+00:00\",\"description\":\"Caer a los pies de Sof\u00eda no fue una elecci\u00f3n, fue inevitable. Muchas veces, los deseos m\u00e1s profundos se pelean con la felicidad.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/blog.argxp.com\\\/it\\\/blog\\\/a-los-pies\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/blog.argxp.com\\\/it\\\/blog\\\/a-los-pies\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/blog.argxp.com\\\/it\\\/blog\\\/a-los-pies\\\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/blog.argxp.com\\\/it\\\/blog\\\/a-los-pies\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\\\/\\\/blog.argxp.com\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"A LOS PIES DE SOF\u00cdA\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/blog.argxp.com\\\/#website\",\"url\":\"http:\\\/\\\/blog.argxp.com\\\/\",\"name\":\"Blog\",\"description\":\"\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\\\/\\\/blog.argxp.com\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"A los pies","description":"Caer a los pies de Sof\u00eda no fue una elecci\u00f3n, fue inevitable. Muchas veces, los deseos m\u00e1s profundos se pelean con la felicidad.","robots":{"index":"noindex","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"A los pies","og_description":"Caer a los pies de Sof\u00eda no fue una elecci\u00f3n, fue inevitable. Muchas veces, los deseos m\u00e1s profundos se pelean con la felicidad.","og_url":"https:\/\/blog.argxp.com\/es_es\/blog\/a-los-pies\/","og_site_name":"Blog","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Tiempo de lectura":"3 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/blog.argxp.com\/it\/blog\/a-los-pies\/","url":"https:\/\/blog.argxp.com\/it\/blog\/a-los-pies\/","name":"A los pies","isPartOf":{"@id":"http:\/\/blog.argxp.com\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/blog.argxp.com\/it\/blog\/a-los-pies\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/blog.argxp.com\/it\/blog\/a-los-pies\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2022-09-08T16:11:22+00:00","description":"Caer a los pies de Sof\u00eda no fue una elecci\u00f3n, fue inevitable. Muchas veces, los deseos m\u00e1s profundos se pelean con la felicidad.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/blog.argxp.com\/it\/blog\/a-los-pies\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/blog.argxp.com\/it\/blog\/a-los-pies\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/blog.argxp.com\/it\/blog\/a-los-pies\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/blog.argxp.com\/it\/blog\/a-los-pies\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/blog.argxp.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"A LOS PIES DE SOF\u00cdA"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/blog.argxp.com\/#website","url":"http:\/\/blog.argxp.com\/","name":"Blog","description":"","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/blog.argxp.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.argxp.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/blog\/93538","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.argxp.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/blog"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.argxp.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/blog"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.argxp.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=93538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"blog-categoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.argxp.com\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/blog-categoria?post=93538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}